N. M.
N.
Vámonos a mi casa
Miremos por el ventanal
Desde aquí se ve Coyhaique
viento frío en un son constante
tour nocturno de luces desde el
balcón
Baile de borrachos que no se olvida
perdidos entre los surcos de tu memoria
extasiados de baladas a media luz
tú vuelas por otros aires
Te invité
Quise llenarte de besos con sabor a vino
Han sido tantas veces que mi dignidad pide
renuncia
Si a ella es la que olvido cuando te recuerdo
y miro en mis sueños tus ojos
cerrados, se duermen
Y robo tus besos mientras estoy
despierto
Y beso tu boca seca de labios frescos
Locuras mis sueños
romance equívoco, inexistente
eres el ave que se posa de flor en flor
que busca cobijos en otros parajes.
Te marchas en cada estación
vives sin pensar dónde estarás el próximo invierno,
Avecita de rizos oscuros
De ojitos rojos
Déjame quererte una noche más
antes que vueles y te anides en tierras lejanas
Duermes
Y en cada ronquido se escucha tu
silencio indiferente
Acuno tus sonidos
Duérmete tú también
Yo duermo y pienso que pierdo mi tiempo
Mi vida buscando besarte
Y soñarme en tus besos
En tu lengua
En tu cuerpo tibio y claro
Complaciendo tu existencia
Aunque vea al contraste de las
sábanas
Tu corazón roto
Herido por otro
Que te usa
Y sufres por otros
son otros
yo no existo
y despierto.
M.
Sentir tus respiros en mis labios
la bocanada de tu fuego
comer juntos en la noche
que a tu lado es infinita.
Cuidarte en cada desvelo
Soñarme
en tu noche juvenil
Abrazarme
a tus caricias
A
tus miedos
Que
son como días lluviosos
que
ocultas en sonrisas
Las
encuentro entre nubes, se esfuman con el viento
Y
se asoman entre la noche y nuestras piernas
Que
trenzan una historia de amor sin serlo
Allí
descansan esos ojos atormentados
que
sufren un adiós en silencio
E
inundan de nostalgias tu soledad
La aborreces
Te
compadeces de tu imagen solitaria.
Yo te puedo acompañar
Llora
en mi hombro
Y sé ese amor que se rinde al consuelo
Que
te acaricia el pelo y te dice cosas lindas
Que
te cocina y se cuelga en tu cuello
Que
se ríe de tus chistes
y
te acuesta cuando chocas con las paredes de tu vida sin frenos
Sin memoria
La
olvidaste.
Deja
que te acompañe
En
esta vida de los solos
Donde el amor no
existe
Donde
el amor es la Epifanía de un sueño que nunca despierta
Que
nunca acaba
Y
te lleno de colores
Y
de unos besos de sal y mar.

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